Uncategorized

Ganando un ascenso en la oficina

Ganando un ascenso en la oficina
Había arreglado una cita con mi Jefe en su oficina esa tarde después del almuerzo. Quería solicitarle un ascenso, ya que yo me consideraba capaz de cumplir algunas funciones que nadie en ese momento estaba realizando.

Cuando cerré la puerta detrás de mí, el hombre se levantó de su escritorio. Pude ver entonces que tenía sus pantalones en los tobillos y estaba masajeándose su enorme verga, que ya presentaba una notable erección.

El tipo tenía una expresión de lujuria tremenda en la cara…
Tomé un breve respire y traté de sonreír; ya sabía lo que ese hombre pretendía de mí.

Sin decir una palabra, me quite muy despacio la blusa; dejándole ver mis tetas redondas y firmes; coronadas con mis pezones ya bien endurecidos y sensibles.

Sonrió apenas y me ordenó que me acercara a su lado.
Cuando estuve justo frente a él, me empujó por los hombros sobre mis rodillas y levantó mi barbilla con su mano, muy suavemente.

“Usted quiere un ascenso, querida…? Debe ganárselo…” Susurró.

Liberó mi cara y dejó que bajara mi boca para meter su verga entre mis labios rojos. Yo realmente quería eso y lo quería mal…
Con mi mano comencé a acariciar esa verga mientras mis labios rojos besaban esa enorme punta.

Mi Jefe echó su cabeza atrás con un prolongado suspiro de placer, mientras mi lengua circulaba lamiendo su gruesa cabeza.

Alguien en el edificio le había dicho que yo era una muy buena mamadora de vergas y de esa manera sabía que iba a poder conseguir mi ascenso.

Continué lamiendo y chupando esa verga por un buen rato, mientras miraba desde abajo a mi Jefe. Sabía que mis labios rojos alrededor de su gruesa verga lo estaban volviendo loco.

Mi mano libre mientras acariciaba mis pezones y descendía a tocar suavemente mis labios vaginales, a través de la diminuta tanga de seda negra. Mi concha estaba totalmente empapada…

Hacia el final hice unos ruidos como si me estuviera atragantando; sabiendo que eso lo excitaría todavía un poco más.
Mi Jefe comenzó a gemir en tono más alto.
Después envolví esa pija con mis labios y comencé a subirlos más rápido a lo largo de todo el tallo. Me sentía una salvaje…

Quería que ese hombre acabara sobre mí. Lo necesitaba y mucho.
Mi adorado esposo hacía más de diez días que no me cogía y yo ya estaba desesperada por una buena verga dura.

Me sentí increíblemente caliente y atraída por ese hombre; a pesar de que sabía de memoria que era un tremendo hijo de puta en su trato con las mujeres. Pero yo lo deseaba de todas maneras…

Finalmente hice más sonidos de ahogo y gemí sobre su enorme verga, mientras él ahora se hacía cargo de la situación y me cogía la boca con esa cosa enorme.

De repente su mano me aferró por la nuca y la otra sostuvo mi garganta quieta. Entonces ese hijo de puta comenzó a meter y a sacar su gruesa pija de mi boca; haciendo que se oyeran mis sonidos a ahogo más que antes…

Me miró a los ojos mientras me cogía la boca sin piedad.
Sabía que algún día me tendría doblada sobre ese escritorio, con mi pollera arriba y mi tanga abajo; lista para dejarme coger por su verga.

Pero ahora esa verga ya no podía aguantar demasiado más. Estaba a punto de explotar entre mis labios rojos.

De pronto fue demasiado para él y ya no pudo aguantar más. Comenzó a temblar y disparó toda esa descarga de semen hirviente dentro de mi garganta.
Me obligó a tragar hasta la última gota…

Apenas terminé de tragar; pasé mi lengua sensualmente por mis labios, para recoger todo ese semen de mi boca.

Mi Jefe cayó sentado otra vez en su silla; exhausto, mirándome…

Yo lo miré también, con cara de virgen inocente.
Sabía que había ganado mi ascenso…

Bunlar da hoşunuza gidebilir...

Bir cevap yazın

E-posta hesabınız yayımlanmayacak. Gerekli alanlar * ile işaretlenmişlerdir