Uncategorized

inquilina

inquilina
Esto me sucedió hace unos años yo tenía aproximadamente unos 25 años, en ese entonces estaba casado y mi hijo tendría dos años, llevaba una viva “normal” con mi esposa, pero con un poco de necesidades económicas, así que nos vimos en la necesidad de rentar una recámara que está en la azotea de la casa donde vivíamos, afortunadamente la primera persona que llegó fue una mujer tres años más grande que yo pero eso no fue impedimento para divertirnos de vez en cuándo, fueron varias veces las que tenía que subir a “cobrar” la renta, pero la que sigo recordando y seguiré recordando sin duda fue la primera vez que tuvimos un encuentro sexual, yo llegaba del trabajo y no había nadie en mi casa, hacia un calor de la fregada así que fui a mi cuarto a ponerme un short y una playera pero cuando me estaba cambiando vi un recado pegado en la tele, era de mi esposa que me pedía que subiera a cobrar el mes de renta ya que ella había subido en la mañana y la inquilina le pidió que regresará por la tarde, la verdad la inquilina nunca me llamo mucho la atención como para insistir en que me prestará sus ricas nalgas que después descubrí que tenía, así que después de cambiarme subí a verla para cobrar toque en su cuarto pero tenía la música a todo volumen así que no me iba a escuchar así que decidí tocar en la ventana que estába pegada a su cama, ya eran como las 7:30 de la tarde estaba ya un poco obscuro y justo cuando iba a tocar en el cristal ella sale de su baño en toalla muy corta que apenas le tapan las ricas tetas y sus nalgas, me quedé congelado para que no me viera y me fui agachando poco a poco para poder espiarla y porque no sacarme mi verga y hacerme una chaqueta a su salud, se sentó en su cama para embarrarse crema en sus piernas y yo la veía de costado no me podía ver ella al menos que se asomara por la ventana, el único peligro que tenía era que mi esposa subiera y me viera como gato pegado en la ventana, as que continue viendo como mi linda inquilina se ponía su crema y fue cuando se me ocurrió volver a tocar para ver si me oía ya que no tenía mucho tiempo para seguir espiando, así que toque la puerta más duro y ella le bajo el volumen a la música y grito voy, pensé porque lo hice hubiera seguido viendo como se terminaba de vestir y me di de topes en la cabeza, en eso ella abrió y cual fue mi sorpresa que no se puso nada de ropa salió en toalla!!! Claro que la que más se asombro fue ella ya que me dijo inmediatamente pensé que era tu esposa le dije que no se preocupara que sólo venía por lo de la renta que esperaba afuera, yo creo que ella lo hizo a propósito ya que no le creí su asombro se metió y me dijo que iba por el dinero, me decía que lo tenía en su bolsa ya que apenas le acababan de pagar su quincena me asome un poco para ver que lograba ver y la vi buscando en su bolsa un poco agachada y con la toalla más arriba fue cuando me di cuenta de lo buena que estaba unas ricas piernas y unas nalgas grandes y redondas, no pude quitarle la mirada y inmediatamente me verga se puso al 1000 se me seco la garganta no podía ni trabar saliba estaba a punto de saltar sobre ella cuando se le desamarro la toalla y pego un grito, como pudo se la acomodo de nuevo pero una teta estaba más afuera que la otra, cuando se me acerco para darme el dinero no me aguante tome el dinero y le acaricie su mano apretandola un poco la vi a los ojos y ella igual me miro, ella con un poco más de experiencia me dijo creo que estamos a punto de cometer un gran error, nos reímos super nerviosos los dos tome el dinero y le dije que si ella tendría algún problema si la besaba, me dijo aquí el que va a perder eres tu, así que sin pensarlo la tome de la cintura y la bese como loco, creo que ella desde cuando deseaba que eso pasará ya que me tomo del cuello y se jalo para que la cargará, como pude cerré la puerta y la cargue hasta la cama, me tire con ella le besaba su cuello, tocaba sus piernas super suaves de tanta crema que se puso, le quite la toalla y pude ver su cuerpo, no era el mejor cuerpo unas muy buenas tetas y poco gordita pero unos pelitos que hacían juego con su panochita pequeña con los labios super cerrados pero capaces de comerse cualquier miembro, la recorrí por todos lados con la boca como niño con juguete nuevo, y regrese a su boca para besarla más y poderle pegar mi verga para calentarla lo más que pudiera, ella podía sentirme ya que mi short era delgado y mi verga estaba paradisima hice intentos de metersela con todo y el short y ella me mordía mis labios en cada intento, me baje a besarle sus tetas y ella pedía más ya que me tomo de la cabeza y me empujó más abajo entendí que quería que se la chupara lo cual no me m*****o ya que le olía super rico, recién lavada y super mojada le metía la lengua y jugaba con si clitoris mientras escuchaba sus ricos quejidos que me decían que lo estaba disfrutando mientras mis manos tocaban sus piernas y sus tetas, mi verga ya no podía aguantar ya quería estar dentro de ella y así como me empujó para que se la chupara me jalo de los cabellos para que se la metiera, me quite la playera y me quite el short y sin avisar tal y como estaba ella recostada en la cama se la metí, inmediatamente sentí el calor de su vagina, caliente, húmeda y lista para que se lo metiera y se lo sacará, puso sus piernas al rededor de mi cintura y se lo metí una y otra vez, me besaba mi cuello me abrazaba fuerte no duramos mucho ni pudimos probar otras posiciones cuando me apretó más fuerte del cuello y la cintura me di cuenta que estaba a punto de venirse, le di más rápido he inmediatamente sentí como su vagina me apretaba la verga y yo tampoco pude aguantar y se los deje ir adentro hasta que quede totalmente seco pero mi verga seguía queriendo más, ella se relajo así que decidí quitarme de encima y me pregunto si quiera que me limpiará le dije que si me acostó en su cama y con su boca me limpio de una manera riquísima, desde la base de los huevos hasta la punta de la verga me pasaba su lengua hasta que no quedo señal alguna de que me acababa de venir, mi verga aún pedía más, pero justo a tiempo escuchamos que llegaba mi esposa, me vestí como loco recogí el dinero de la renta y únicamente nos despedidos con una mirada, baje un poco nervioso, sudado y sin gota de semen, le entregue el dinero a mi esposa y le dije que me daría un baño que tenía mucho calor, nunca sospecho y cada que teníamos oportunidad subía a “cobrar” la renta, lastima que sólo duro unos meses mi querida “inquilina”.

Bunlar da hoşunuza gidebilir...

Bir cevap yazın

E-posta hesabınız yayımlanmayacak. Gerekli alanlar * ile işaretlenmişlerdir